07th mar2013

El pulpo, la perpetuación de la especie ante todo.

by Manuel Gosálvez

Aparentemente cruel y despiadada, la conducta reproductiva del pulpo es, sin embargo, un eficaz sistema para asegurar la supervivencia en el mar del más inteligente de los invertebrados.

PulpoHace algún tiempo, al salir de una de tantas inmersiones en nuestro querido Mediterráneo, me comentaba un compañero que había visto algo que le impresionó, y que tenía la sensación de haber obrado mal a pesar de que su intención era buena.

Según su relato encontró dos pulpos a la entrada de una pequeña cueva enzarzados en una pelea en la que uno de ellos parecía llevar la peor parte y estaba a punto de morir “a tentáculos del otro”. Guiado por esa manía humana de juzgar todas las actitudes ajenas, aunque estas sean de seres que están muy lejos de saber lo que son cosas como crueldad o compasión, intentó separar a los dos contendientes para “salvar” al más débil.

Pronto se dio cuenta que poco podía hacer ya por el infortunado animal, pero en sus forcejeos con aquella maraña de tentáculos lo que consiguió fue separarlos de la entrada de la guarida en la que estaban. Dejando, así paso libre a que los voraces peces pudieran comerse la puesta de huevos que el supuesto y cruel agresor resulta que estaba defendiendo.

Al sacarla de la cueva (“el agresor” era en realidad la hembra) no sólo se quedó sin comida sino que también fue muerta y devorada por los peces más grandes, al no poder volver a tiempo a su refugio… En fin, el resultado de la, en principio, noble acción de mi desinformado compañero fue que, por intentar arreglar las cosas, consiguió, no sólo que murieran los dos pulpos sino toda su descendencia.

PulposCuando le expliqué lo que en realidad había presenciado comprendió que casi siempre es mejor dejar que la naturaleza siga su curso y adoptar el papel que nos corresponde y que tantas veces hemos repetido: el de mero espectador.

Ante todo la especie. 

El pulpo es un molusco de vida muy corta, los más longevos no suelen pasar de los dos años y lo normal es que sean prácticamente estacionales. Cuando les llega la hora de la reproducción se emparejan y después de la cópula la hembra deposita miles de huevos en racimos con forma de espárragos blancos que normalmente cuelgan del techo de su guarida.

Para que la puesta llegue a término felizmente la hembra ha de vigilarla y ventilarla constantemente y por ello no puede alejarse de ella ni, por tanto, cazar para alimentarse. Por eso se come al macho (que de todas formas iba a morir poco después debilitado por la reproducción).

El cuerpo del macho le proporcionará la energía suficiente para sobrevivir defendiendo los huevos hasta su eclosión que pondrá en el mar la próxima generación. Después ella misma suele morir agotada por este largo proceso, pero la transmisión de su carga genética ya está asegurada.

Tenemos la errónea costumbre de asignar a los animales sentimientos exclusivamente humanos y de juzgar su conducta en base a ellos. Craso error este del prepotente “Homo sapiens”. Si la evolución ha conseguido que durante millones de años el pulpo pueble nuestros mares dotándole de un sistema de reproducción que sacrifica al individuo en aras de la perpetuación de su especie…
¿Quiénes somos nosotros para querer cambiar las cosas?

Texto y fotos: Manuel Gosálvez

04th mar2013

Vídeo de la semana: Pulpo de anillos azules, cazando

by Editor

Se conoce como “hapalochlaena” a un género de moluscos cefalópodos, del orden de los octópodos, conocidos comúnmente como pulpos de anillos azules. Incluye cuatro especies de pequeños pulpos que viven en las pozas de agua de mar en el océano Pacífico, desde Japón hasta Australia. Se reconocen por sus anillos característicos de color azul y negro y por su piel amarillenta. A pesar de su pequeño tamaño, como una pelota de golf, son comúnmente reconocidos como uno de los animales más venenosos del mundo. Y no hay antídoto conocido para su veneno.

El veneno producido por estos pulpos contiene tetrodotoxina, 5-hidroxitriptamina, hialuronidasa, tiramina, histamina, triptamina, octopamina, taurina, acetilcolina y dopamina. La mayor neurotoxina de estos pulpos es la tetrodotoxina, una neurotoxina que se puede encontrar también en el pez globo. La tetrodotoxina bloquea los canales de sodio, causando una parálisis motriz. Esta toxina la crea una bacteria que reside en las glándulas salivales del pulpo. Son estas bacterias quienes le dan el color azul característico a sus anillos.

Según el canal de televisión Discovery Channel, los pulpos de anillos azules son el cuarto animal más venenoso del mundo. Otro cefalópodo, el Metasepia Pfefferi produce un veneno tan poderoso como el del pulpo de anillos azules. Independiente de su pequeño tamaño, los pulpos de anillos azules contienen el veneno suficiente para matar a 26 humanos en pocos minutos. Se alimenta cazando pequeños cangrejos, ermitaños y langostinos. ¿Quieres ver unas imágenes espectaculares de un pulpo de anillos azules cazando? Te va a encantar!